Say Cheese las junta todas en un solo sitio, mientras la fiesta pasa. Y ese sitio es tuyo.
Cuatro pasos, y tres de ellos los hacen tus invitados solos.
Va en las mesas, en la entrada y en pulseras. Te damos los artes listos para imprimir.
Y ya están dentro. Ni correo, ni contraseña, ni crear una cuenta.
Fotos, historias y mensajes de voz. Todos ven lo de todos, al instante.
Las fotos aparecen en la pantalla grande mientras la fiesta ocurre.
Lo que pasa en un evento con Say Cheese, de principio a fin.
Lo que más recuerdan tus invitados es llevarse algo. Se imprime en la fiesta, o después, desde la galería.
El invitado elige su foto desde el teléfono, le pone el marco de tu evento y la manda a imprimir. Nosotros montamos la estación y él la recoge ahí mismo, en papel, mientras la fiesta sigue.
Cuando la fiesta termina abrimos la tienda de tu evento y te pasamos el enlace. Tus invitados entran desde la misma galería, eligen las fotos que quieran, escogen tamaño y extras, y las piden. Del pedido y de la impresión nos encargamos nosotros.
No se descarga *ninguna* aplicación.
Say Cheese se abre en el navegador del teléfono, como una página web. Es la diferencia entre que participen veinte invitados o que participen ochenta: nadie de más de cincuenta años instala una aplicación en una fiesta, y el que la instala la borra al día siguiente. Aquí no hay nada que instalar, nada que borrar y nada que recordar.
Las fotos van saliendo en el televisor o el proyector según se suben. Cuando alguien da «me gusta», sube un corazón por la pantalla. Y detrás, la música que tú elijas.
Esto es lo que hace que la gente participe: nadie sube una foto a un sitio donde no pasa nada. Cuando un invitado ve la suya proyectada, el resto quiere salir también.
Todo desde el mismo sitio, sin salir del navegador.
Desde la cámara o de su galería, con el marco de tu evento ya puesto.
En vertical, como las historias que ya usan a diario.
Esto es lo que no te da nadie más: la voz de tu abuela deseándote suerte, guardada con tus fotos y en tu galería.
A los novios, a la quinceañera, a quien celebre.
Cada corazón sube flotando en la pantalla del salón.
Con el nombre de tu evento en la esquina de la foto.
Ahí mismo, y recogerla en la estación — si contratas la impresión.
La cuenta atrás, el mapa del salón y de la iglesia, y guardarse la fecha en el calendario.
Say Cheese no compite con tu fotógrafo. Compite con el grupo de WhatsApp y con el hashtag — que es lo que se hace hoy, y lo que siempre acaba igual. Y con las otras apps del mismo tipo, que casi todas cobran por invitado y te borran la galería a los pocos meses.
| Say Cheese | Otras apps de evento (lo habitual) |
Grupo de WhatsApp | Hashtag en Instagram | Solo el fotógrafo | |
|---|---|---|---|---|---|
| Quién tiene las fotos | Tú, en una galería que es tuya | Tuyas, mientras dure el plan | Cada uno, en su teléfono | Cada uno, en su cuenta | El fotógrafo, hasta que las entregue |
| Calidad al descargarlas | La original, tal como salió de la cámara | La original, a veces solo en los planes de arriba | Comprimida por WhatsApp | Comprimida por Instagram | La original |
| Quién las ve | Solo quien tiene el enlace. Y puedes pedir contraseña | Solo quien tiene el enlace | Los del grupo | Todo el mundo | Tú |
| Mensajes de voz | Sí | Casi ninguna | Sí, mezclados con todo lo demás | No | No |
| Se ve en la pantalla del salón | Sí, mientras la fiesta pasa | Algunas, como extra | No | No | No |
| Hay que instalar algo | Nada | Unas sí, otras no | Instagram y tener cuenta | Nada | |
| Orden | Por hora, del principio del día al final | Por hora | Mezcladas con los mensajes | Repartidas por cuentas | Ordenadas |
| Cuánto dura la galería | Medio año abierta, para bajarlas con calma | 30 días, lo habitual | El grupo se muere en una semana | Hay que buscarlas una a una | Las tienes |
| Cómo se cobra | $60 por evento, una vez | Por invitado, por foto o por plan mensual | Gratis | Gratis | Aparte |
| En español | Sí, y hablas con nosotros | Casi todas en inglés | Sí | Sí | Sí |
| Las fotos que nadie posa | Todas: las hacen tus ochenta invitados | Todas | Las pocas que alguien manda | Las pocas que alguien sube | Las que él alcanza a ver |
Arrastra la tabla para ver el resto.
No reemplaza a tu fotógrafo. Hace otra cosa.
Tu fotógrafo hace las fotos que tú posas. Say Cheese recoge las que nadie está mirando: la mesa de tus primos a la una de la mañana, tu tío bailando, la nota de voz de tu abuela. Son las dos cosas, no una o la otra.
No es una red social pública. Es tu evento, en su propia dirección.
No hay hashtag público ni perfiles. Solo entra quien tiene el enlace.
Para entrar al evento, y dársela solo a los invitados.
Si lo prefieres, nada aparece en el muro ni en la pantalla hasta que alguien de tu confianza lo aprueba.
Desde el teléfono, sin llamar a nadie.
Lo montamos contigo antes del día, y lo revisas hasta que te guste.
Y quince tipografías para el nombre de tu evento.
La portada, la foto del círculo y tres imágenes de bienvenida.
Con tu diseño, que los invitados eligen al hacer la foto.
En la app, la que tú elijas.
Tres piezas con el código de tu evento, con tu nombre y tus colores. Te entregamos los archivos y los imprimes donde quieras; si prefieres que te los llevemos impresos, lo cotizamos aparte.
Los tres salen del panel en alta resolución, a 300 puntos por pulgada — lo que pide cualquier imprenta. La impresión no está incluida en el precio.
Lo que de verdad te llevas a casa.
Todo lo que se compartió, ordenado desde el principio del día hasta el final, en un enlace que es tuyo y que sigue abierto *medio año*.
Por WhatsApp, a quien lo haya pedido durante la fiesta. Usted decide a quién y cuándo.
Se descarga tal como salió de la cámara, sin marcas y una por una.
Las impresiones se piden desde la misma galería, mientras la tienda de tu evento siga abierta.
Fiestas de fin de año, lanzamientos, ferias.
Hasta tres carteles de patrocinador que se intercalan entre las fotos, cada tantas publicaciones y durante los segundos que decidas.
Las fotos y los videos que hicieron los asistentes, reunidos en una galería que es tuya. Los bajas en calidad original y los publicas al día siguiente.
Un precio, por evento. Sin planes, sin cobrar por invitado y sin letra pequeña escondida.
Por evento, pagado una vez. Da igual si vienen treinta invitados o doscientos.
Las dos cosas se cotizan según cuántas sean, y nada se cobra sin que lo pidas.
Y si falta la tuya, escríbenos y te la contestamos.
Entra en una galería de verdad, hecha con Say Cheese. Sin instalar nada — que es justo lo que te estamos contando.
Dinos qué celebras y qué fecha, y te armamos una propuesta.
Lo único que hace falta de tu parte: que haya internet donde se celebra, y una pantalla o televisor si quieres que las fotos se proyecten.
Déjanos tu nombre y tu WhatsApp y te contamos cómo quedaría Say Cheese en tu evento.